En este artículo hablaremos sobre cómo puede influenciar nuestro estilo de crianza en el futuro de nuestros hijos, cuál sería el más adecuado y de qué manera podría mejorarlo (si lo veo necesario).
Debo reconocer que cuando profundicé en estos estilos de crianza, no estaba segura de cual estilo tenía yo misma, parece que uno fluctúa entre varios pero déjenme decirles que siempre predomina uno y se podría decir que ese es nuestro estilo de crianza, ya que tendemos a reaccionar automáticamente de esa manera. Con esta información quisiera que nos preguntemos ¿Cómo puedo mejorar mi manera de educar para el bienestar de mi hijo(a)? para ellos hay que tener en cuenta que en esta aventura de ser padres estamos en un constante aprendizaje y es común preguntarnos si lo que estamos haciendo esta bien.
Para ayudarlos a aclarar un poco esa duda y conocer diferentes herramientas para criar a nuestros hijos de la mejor manera quiero presentarles 4 estilos de crianza.
Estos estilos de crianza fueron clasificados por los investigadores MacCoby y Martin (1983), especialistas en psicología evolutiva, se basaron en el afecto y comunicación entre padres e hijos, teniendo en cuenta las exigencias y el control de las mismas.
Hablaremos de cada uno. En cuanto al Democrático, es el estilo más recomendado por los especialistas. Estos padres suelen mantener una apertura al diálogo, respetan los deseos de sus hijos pero también los suyos, manifiestan con coherencia las normas del hogar y son flexibles si es necesario. Invitan a la cooperación del establecimiento de reglas y/o cualquier actividad que les propongan a sus hijos en vez de imponerles órdenes. Esto conlleva a que los niños de dichos padres sean más competentes sociales, manifiestan autoestima elevada, independencia, autocontrol de sus emociones e impulsos, toleran la frustración. Este estilo de crianza mirándolo desde un enfoque social es el mejor, dado que, al involucrarse en las decisiones en cuanto a las normas, las toman como propias, las respetan y esto les da seguridad y confianza; además, son más responsables e independientes; muestran madurez y autonomía en sus acciones.
Por otro lado, tenemos al Autoritario, este estilo de crianza suele ser más estricto, y hay un conflicto constante en cuanto a la lucha por el control y el poder sobre sus hijos, dándoles solo órdenes sin oportunidad de cuestionar o entender, no siempre toman en cuenta el desarrollo evolutivo del menor. Hay poca relación afectiva y retroalimentación positiva lo que conlleva a niños más retraídos, con baja autoestima, niños que no toman la iniciativa fácilmente, dependen mucho de lo externo de lo que otros le digan, suelen ser agresivos e impulsivos cuando pierden el control de ellos mismos o la situación.
Ahora veremos al Permisivo, este estilo carece de normas, les dan todo lo que apetecen en muchas ocasiones para evitar conflicto entre sus hijos y existe mucho afecto. Esto conlleva que los niños sean alegres, divertidos, espontáneos, vitales pero inmaduros, dependientes de sus padres, tienden a tener poco control en sus impulsos, se muestran sensibles ante las críticas o la presión de sus compañeros. Tienen puntuaciones más bajas en autoestima y la autoconfianza en relación a los del estilo democrático. Muchos de los padres confunden el buen querer con darle todo lo que piden a sus hijos.
Por último, está el estilo Negligente. Por lo general los padres son ausentes y no se hacen cargo de las necesidades básicas de sus hijos. Esto conlleva a que los niños tengan un perfil problemático, les falta identidad, motivación, baja autoestima, tienen dificultad para auto controlarse y la relación con sus pares y/o su entorno es casi nula, por ello, son más conflictivos con los demás, incapaces de ver las necesidades del otro, de ser empáticos.
Como vemos es importante saber cómo es que nuestra manera de tratarlos va afectar sus relaciones interpersonales, su autoestima, su manera de ver la vida, etc. Es por eso que debemos plantearnos estas preguntas ¿Cuánto tiempo nos dedicamos a entrenar estas habilidades?, ¿Qué estilo de crianza quiero fomentar en mi hogar?.
Como padres lo que esperamos es que ellos se realicen, sean felices, independientes, capaces de lograr lo que se propongan en la vida, sabemos que nosotros estamos de paso y que ellos continuarán con sus vidas. Hay que tratar de dar lo mejor para su bienestar y si estamos fallando en algunos aspectos no nos culpemos, eso no sirve de nada, al contrario ese error es una gran oportunidad para ser mejor y crear nuevas maneras de conectar con nuestros hijos.
Espero que esta información les ayude a tener más en claro de qué manera quieren educar y llegar a sus hijos, también es recordarnos que tenemos una gran responsabilidad: criar de una manera adecuada a nuestros pequeños. Ellos son el futuro de nuestra sociedad y lo que nosotros les vamos enseñando desde muy pequeños impacta en su vida por lo tanto en su comunidad y de igual manera, en la sociedad.
Fuente: La Familia como contexto de desarrollo infantil. Dimensiones de análisis relevantes para la intervención educativa y Social de Alicia Muñoz Silva.
Valery Bueno Obando, Psicóloga Clínica
Educadora de Disciplina Positiva
en Familia y Primera Infancia.