Disciplina Positiva

Principios Bases de la Disciplina Positiva para una buena relación con tu Hijo(a)

Feb 18, 2021

Disciplina Positiva es una guía, una caja de herramientas que brinda enseñanza con respeto y amor para todos incluyendo a los más pequeños del hogar.

En este artículo, encontraras una explicación breve de cómo empezó y algunos principios fundamentales de la Disciplina Positiva que te ayudaran en la relación con tus hijos.

Todas las bases están estudiadas y explicadas por la teoría de Alfred Adler y su colega Rudolf Dreikurs, los dos procedentes de Viena y psiquiatras. Adler defendía que el “comportamiento humano es motivado por un deseo de pertenencia, importancia, conexión y valía”, los cuales están influenciados directamente con las decisiones que tomamos en cuanto a nosotros mismos, la relación con los demás y el mundo. Esto hace que desde pequeños estemos muy alertas a como nos tratan nuestros cuidadores y los que nos rodean. Dreikurs, alumno de Adler, por su lado se apasiono en defender la necesidad de respetar y mantener la dignidad de todos por igual, incluso de los más pequeños dando a conocer el término de “Educación Democrática”.

Es importante mencionar que existen estudios donde se ha comprobado que los niños suelen comportarse mejor cuando se sienten conectados con sus familias, escuelas y comunidades, pues esta conexión es gracias a que todos los seres humanos tenemos un deseo innato desde muy pequeños a ser seres sociables y entablar conexión con los demás. De esta manera estamos llamados a vivir en comunidad y contribuir, lo cual refuerza el sentido de pertenencia.

Existen principios bases de la Disciplina Positiva que te ayudaran a fortalecer y fomentar una relación de amor y respeto con tu hijo(a).De esta manera, podrás ir entrenando en habilidades a tu pequeño(a) para que en un futuro sea el (ella) quien te ayude a resolver los problemas cotidianos.

1.      Respeto mutuo: Es cuando se trata con amabilidad y firmeza al mismo tiempo (los papas son firmes cuando respetan sus decisiones y necesidades en alguna situación determinada y son amables al respetar las necesidades del niño).

2.      Entender la creencia detrás del comportamiento: Es importante saber que “todo comportamiento humano tiene un propósito” por eso el comprender la creencia de porque mi hijo se comporta de cierta manera es tan (incluso más) importante que el propio comportamiento.

3.      Comunicación efectiva. Como padres estamos acostumbrados a que nuestros hijos sean los que escuchen y hagan lo que les decimos pero que diferente sería si nosotros les enseñamos esta habilidad escuchándolos y utilizando palabras respetuosas al momento de dialogar, involucrándolos en la toma decisiones. Estarán más dispuestos a colaborar.

4.      Comprender el mundo del niño. Todos los niños son diferentes y pasan por distintas etapas de desarrollo. Cuán importante es que sepas por cual está pasando tu hijo y entiendas que existen varios factores que lo hacen ser como es. Al comprender y tratar de meternos en su mundo podremos manejar mejor las situaciones que se nos presentan con ellos.

5.      Una disciplina que enseñe: Esta No tiene que ser punitiva NI permisiva. La disciplina se define en poder entrenar (muchas veces sin respuesta inmediata) en habilidades sociales y de vida a tu hijo(a), teniendo en cuenta su desarrollo y aceptándolo tal y como es.

6.      Enfocarse en la solución en lugar del castigo: Ver al error como oportunidad, sin querer manifestamos el enojo ante un “mal comportamiento” y lo que generamos en nuestros hijos es culpa más no responsabilidad (habilidad que te ayuda a dar solución a algo) con niños pequeños nosotros seremos sus guías y les proponemos las soluciones pero cuando crezcan podremos hacerlo junto con ellos de una manera útil y respetuosa.

7.      Aliento: Enfocarse en el proceso no solo en el éxito de la actividad, esto ayuda a que el niño se sienta motivado a seguir intentando, desarrollando confianza en sus propias habilidades.

8.      Los niños se comportan bien cuando se sienten bien: “¿De dónde sacamos la ridícula idea de que para que los niños se porten bien, primero los papás deben hacerles sentir vergüenza, humillación e incluso sufrimiento? Los niños se sienten más motivados a cooperar, a aprender nuevas habilidades y a ofrecer afecto cuando se sienten alentados, conectados y amados” (Jane Nelsen).

 

Fuente: "Disciplina Positiva para preescolares" de Jane Nelsen, Cheryl Erwin y Roslyn Ann Duffy.

Valery Bueno Obando, Psicóloga Clínica
Educadora de Disciplina Positiva                                                                                                                                                                                           en Familia y Primera Infancia